X Aniversario de la Reserva Marina de Cala Rajatda (Mallorca) 

El 24 de Junio 2017 la Secretaría General de Pesca y la Comunidad Autónoma de Islas Baleares celebraron el X Aniversario de la declaración de la Reserva Marina de Cala Rajatda en el Levante de la Isla de Mallorca. 

Este evento sirvió también como homenaje a Luz Murube.

Al evento asistieron el Secretario General de Pesca, D. Alberto Manuel López-Asenjo, el Director General de Recursos Pesqueros, D. Jose Miguel Corvinos, la subdirectora Dña. María Pilar Vara del Río, los responsables de gestión de Reservas Marina, Dña. Silvia Revenga y D. Juan Carlos Jorquera, así como el director del Instituto Español de Oceanografía, D. Eduardo Balguerías, el Patrón Mayor de la Cofradía de Pescadores de Cala Rajatda y D. Vicenç Vidal Matas, consejero de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca del gobierno de Islas Baleares.

Dña. Silvia Revenga Martínez de Pazos, Consejera Técnica de la SGP, que conoció a Luz Murube, fue la encargada del homenaje a Luz con un discurso que recordó la colaboración de Luz con las reservas  marinas. Su pasión por la mar, su necesidad de trasmitir sus maravillas y su capacidad de emocionar. Comentó cómo Luz sigue presente entre nosotros, no sólo a través de su recuerdo, imborrable, sino también, a través de esta embarcación, que cuida de la reserva.

Como sabéis, la patrullera que da servicio de Guardapesca en la Reserva Marina se bautizó en 2007 con el nombre “Luz Murube”.

El barco recibió este nombre en memoria de Luz Margarita Murube Jiménez, bióloga marina y mujer apasionada del mar que falleció a los 41 años de edad poco antes de la declaración de esta Reserva Marina.

Su nombre se encuentra ahora junto al de otras ilustres investigadoras y oceanógrafas como Emma Bardán y Ángeles Alvariño, que son buques oceanográficos de la Secretaría General de Pesca y del Instituto Español de Oceanografía.

Luz Murube nació en Las Palmas en 1964 y vivió hasta los 14 años en las islas. Su padre, el asturiano D. Juan Murube del Castillo trabajaba entonces como médico militar en Canarias. Su madre, Dª Luz Jiménez Prieto,  es sevillana, hija de un prestigioso empresario andaluz dedicado a la industria del cine. Este origen explica el peculiar modo de hablar que tenía Luz y que recordamos perfectamente algunos de los que estamos aquí: Un acento entre canario y sevillano y una enorme riqueza y precisión en su lenguaje.

También explica su interés por las ciencias, ya que colaboró desde muy pequeña en los trabajos de investigación de su padre en el terreno de la oftalmología y su pasión por el cine, desarrollando desde niña su afición por la fotografía y la filmación.

Luz se licenció brillantemente como zoóloga y cultivó con idéntico entusiasmo el conocimiento de antropología y geografía. Era una experta en las culturas primitivas y estudiaba con deleite la localización de las tribus indígenas y su adaptación a los paisajes de los cinco continentes.

A los dieciséis años decidió cambiar su nombre por “Maca” ya que se sentía más una niña salvaje que una adolescente urbanita. Algunos años después volvió a adoptar su nombre de nacimiento.

Animada por su pasión hacia la biología marina y el cine fundó una empresa con nombre de larva acuática: ZOEA, dedicada a la elaboración de reportajes submarinos y a impartir cursos de submarinismo y biología marina. Dedicó desde entonces todos sus esfuerzos y casi todo su tiempo a sacar adelante esta empresa.

Luz disfrutaba trabajando. Le gustaba decir que era una hormiguita, sin embargo, los que la conocimos sabemos que era capaz de mover volúmenes de trabajo enormes.

Como divulgadora científica escribió decenas de artículos de biología marina, colaboró activamente con varias revistas, presentó conferencias, diseñó e impartió cursos, elaboró distintos productos educativos para buceadores, recibió varias distinciones y escribió dos libros. En el campo audiovisual realizó además decenas de trabajo de vídeo y fotografía submarina para la administración y para la industria de la publicidad y el cine.

Durante muchos años colaboró con la Secretaría General de Pesca en distintas iniciativas divulgativas y de educación ambiental.

Luz era una mujer de trato sencillo que inundaba de cariño y optimismo a la gente que trataba. Tenía un aspecto frágil pero enseguida se adivinada su gran fortaleza interior.

Transmitió su amor por el mar y sus criaturas con esa profesionalidad que solo da la verdadera vocación.

Ninguno de los que aquí estamos sabemos qué hay detrás de la muerte y nunca sabremos a la luz de la razón si se transmite el espíritu o si existe el alma. Sin embargo nos gusta pensar que la esencia bondadosa y trabajadora de Luz pervive en este barco y que su influencia ha ayudado a que esta Reserva Marina sea un ejemplo de armonía en la gestión compartida entre dos administraciones.

Sí, es bonito pensar que la sencillez y la rectitud del espíritu de Luz Murube se han trasmutado en navío y que estas cualidades están colaborando en el éxito de esta Reserva Marina de Cala Rajatda.

Creemos por eso, sin explicación racional alguna, que fue un acierto bautizar este barco con su nombre.

Gracias Lucero!

Si queréis saber más acerca de Luz Murube podéis visitar este enlace:

http://zoeamadrid.com/especiales/luz-murube/